¿Cómo organizar tu plata si sos monotributista?

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¿Cómo organizar tu plata si sos monotributista?

Cobraste ese trabajo por el que tanto esforzaste o cerraste un excelente mes de ventas. La tentación inmediata es mirar el saldo de la cuenta y pensar que todo ese dinero está disponible para tus gastos personales. Sin embargo, cobraste, pero no todo es tuyo. Quedate leyendo que te contamos cómo separar tus fondos y organizar tu propia economía laboral  y personal. 

 

Cuando sos monotributista, si no separás los números apenas ingresa el dinero, es muy fácil caer en la ilusión de que tenés más margen del real y terminar usando la plata de los impuestos o la de los proveedores para consumo personal.

 

¿Facturación e ingreso disponible son lo mismo?

La facturación indica el volumen total que generó tu actividad, pero no refleja la cifra real que podés destinar a tus gastos personales.

 

Confundir facturación bruta con ganancia disponible es uno de los errores más frecuentes. De cada cobro que entra, una parte ya tiene un costo asignado antes de que puedas gastarla, como puede ser en impuestos, pago de alquiler, servicios o mantenimiento de herramientas o vehículo.

 

Entonces, ¿cómo separar la plata cuando cobrás?

Para no llegar a fin de mes a las apuradas buscando cómo pagar impuestos, ARCA o reponer insumos, la regla de oro es dividir el dinero en 5 categorías apenas ingresa plata:

 

-Impuestos y obligaciones: la parte destinada a la cuota mensual del Monotributo, Ingresos Brutos (IIBB) y tasas municipales.

 

-Costos de la actividad: los gastos directos para seguir operando (insumos, herramientas, servicios, comisiones de cobro o envíos).

 

-Reserva y contingencias: el fondo destinado a reparación de equipos o insumos imprevistos.

 

-Objetivos y ahorro: el porcentaje asignado al crecimiento de tu patrimonio, proyectos futuros o la construcción de tu propio esquema ahorro, como te explicamos en la nota de cómo construir tu propio aguinaldo.

 

-Ingreso personal (tu sueldo): el saldo limpio que podés usar para tu vida personal, para cubrir tus gastos de vida cotidianos (alquiler, comida, ocio).

¿Por qué conviene separar la plata personal de la actividad?

Separar los gastos personales de los laborales es la única forma de saber si tu actividad es realmente rentable.

 

Si pagás el supermercado, el Monotributo y la cuota del teléfono del mismo lugar sin registrarlo, es imposible saber si estás ganando dinero o si estás consumiendo el capital de tu negocio. Al asignar un «sueldo fijo» a tu persona, obligás a tu actividad a cubrir sus propios costos antes de retirar utilidades, algo indispensable cuando elegís trabajar por tu cuenta.

 

¿Necesitás tener cuentas diferentes?

No es obligatorio tener cuentas en bancos distintos, pero sí es necesario contar con una un registro con separación clara y organizada

 

Podés llevar esta división de forma conceptual a través de un registro ordenado en tu planilla de cálculo, o bien apoyarte en la tecnología:

 

-Mantené tu saldo operativo en tu cuenta Reba.

 

-Separá inmediatamente los montos destinados a impuestos o reservas en el Fondo Común de Inversión (FCI) de Reba para que generen rendimientos diarios hasta el día del vencimiento.
-Separá los montos destinados a gastos del próximo mes y hacelos rendir con una TNA competitiva en Plazo Fijo.
-Asigná tu sueldo mensual y usá tu Visa Débito para registrar tus movimientos o transferí fácil y rápido desde la App. 

 

#DataQueReba: si tenés un pago por vencer en los próximos días y ya querés sacartelo de encima, podés programar la transferencia desde la App y problema resuelto. 




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