Pedir un préstamo es una decisión importante que puede ayudarte a concretar un proyecto, refaccionar tu casa o unificar tus deudas. Sin embargo, muchas veces entramos a la App y nos encontramos con que no tenemos una oferta disponible.¿Eso es definitivo? Para nada.
En esta nota te contamos cómo es el paso a paso para solicitar un préstamo y qué tenés que hacer si no tenés tu oferta en la App.
¿Por qué no tengo una oferta activa hoy?
Existen dos razones principales por las que podrías no ver un préstamo disponible:
Margen de crédito ocupado: si ya tenés un préstamo vigente, es probable que esté ocupando tu capacidad de pago actual. En ese caso, lo ideal es terminar de pagarlo antes de buscar uno nuevo.
Perfil crediticio en revisión: en caso de no contar con préstamos activos y no tenés habilitación para solicitar uno, es importante que revises tu perfil crediticio.
Los 3 requisitos básicos para empezar
Para solicitar cualquier préstamo en Reba, necesitás cumplir con estas condiciones:
Ser mayor de 18 años.
Tener DNI argentino vigente.
No registrar deudas impagas en otras entidades financieras durante los últimos 24 meses.
#DataQueReba: Tener ingresos comprobables (recibo de sueldo, monotributo) siempre ayuda a que los límites sean mayores y las ofertas aparezcan más rápido.
¿Cómo «entrenar» tu perfil para que te den un préstamo?
Si hoy no calificás, podés empezar a trabajar ahora mismo. Seguí estás prácticas:
Mantené tus pagos al día: servicios y resúmenes de tarjeta de crédito, como así también cualquier tipo de obligación que tengas pendiente de pago. Cada pago puntual es un punto a favor en tu historial. Un buen historial vale más que cualquier garantía.
Reducí tus deudas pendientes: si tenés compromisos en otros bancos o tarjetas, hacé foco en cancelarlos. Reorganizá tu presupuesto y destiná lo que puedas a achicar esas deudas. Menos deudas significan más margen para un préstamo nuevo.
No te endeudes de más: usá tu tarjeta de crédito con criterio. Si notás que el resumen se te va de las manos, bajá el nivel de consumo. Los bancos miran cuánto debés en relación con lo que ganás.

#DataQueReba antes de tomar un préstamo, asegurate de que la cuota no represente más del 20% o 30% de tus ingresos mensuales. Así, vas a poder pagarlo con tranquilidad sin asfixiar tu economía diaria.


