Todos tenemos un sueño: cambiar el auto, hacer un viaje, mudarnos o simplemente llegar a fin de año con un resto para darnos un gusto. Pero en Argentina, ahorrar «debajo del colchón» o dejar la plata quieta es el camino más rápido para que la meta se aleje.
Para alcanzar un objetivo, no necesitás magia, necesitás un plan de inversión. Acá te enseñamos a armar tu hoja de ruta según lo que quieras lograr.
Poneles nombre: definí tus metas
No es lo mismo ahorrar para «ver qué pasa» que ahorrar para «mi primer 0km» o «vacaciones 2027». Cuando sabés qué querés, tenés más disciplina. Definí cuánto necesitás y en cuánto tiempo lo querés lograr.
Elegí tu inversión de acuerdo a tu objetivo
Dependiendo de cuándo necesites la plata, desde Reba tenemos distintas opciones de inversión para vos:
Meta a corto plazo: FCI o plazo fijo, que pueden servirte como por ejemplo para comprarte una compu.
Meta a mediano/largo Plazo: dólar oficial o CEDEARs, que pueden servirte como por ejemplo para cambiar el auto o la fiesta de 15.
Invertí primero, gastá después
El error más común es esperar a fin de mes para ver «qué sobró» para la meta. Por eso, lo mejor es apenas cobrás, separá el monto de tu meta y ponelo a trabajar.
Si automatizás este hábito, tu meta se cumple «sola».

Revisar, revisar y ajustar
Como la economía cambia, tus metas también pueden hacerlo. Una vez por mes, chequeá cómo viene creciendo tu inversión. En un excel anotá cuántos dólares compraste, a qué precio, cuándo hiciste un plazo fijo, con qué TNA. Esta información es de gran valor y es el mejor combustible para seguir ahorrando.


