Facturar más: ¿significa ganar más dinero?

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Facturar más: ¿significa ganar más?

 

Muchas veces pasa: mes de facturación y venta récord. Festejamos y celebramos, aunque cuando pasan un par de semanas y miramos la cuenta, surge la gran pregunta: “¿qué pasó con la plata? Si facturé más que el mes pasado”.

Existe un error muy común que genera falsas ilusiones: confundir facturación bruta con rentabilidad real. Quedate leyendo que en esta nota analizamos la diferencia entre facturar, ingresar y tener plata disponible.

 

Facturación vs. Ingreso vs. Liquidez

 

Es clave entender qué pasa con cada peso que entra desde que hacés una factura hasta que el dinero ingresa a la cuenta, para es importante tener en claro estos tres puntos:

 

Facturación bruta: es el monto total de tus ventas. 

 

Ingreso neto (rentabilidad del negocio): es lo que queda después de descontar los costos directos de tu actividad (insumos, herramientas, comisiones de cobro, envíos) e impuestos.

-Liquidez: plata en tu cuenta. El saldo que queda una vez que separaste los costos fijos y la reserva para la amortización de tus equipamientos. 

 

A veces confundimos que duplicar la facturación es el doble de ingresos, aunque también puede implicar: más costos de envíos, más impuestos o insumos.

 

Existen tres costos “invisibles” que achican tu margen de ganancia: 

-El costo de dinero y el tiempo de cobro: si facturás hoy a  30 o 60 días sin ajustar por inflación o sin poner ese saldo a rendir apenas entra, estás ganando menos en términos reales.

-Amortización de herramientas: la computadora,  el teléfono o vehículo de trabajo no duran para siempre. Si no separás una cuota mensual de «reposición», el día que se rompen tenés que financiarlo con tu ganancia personal.

-Cargas impositivas: vender más puede recategorizarte en monotributo aumentando tus costos dibujos de manera permanente. 

Ahora bien, ¿cómo hacer que el crecimiento sea rentable?
Antes que nada hay que saber cuánto es el margen de ganancia porcentual, es decir, 

no midas tu éxito por cuánto facturaste, sino por qué porcentaje de esa facturación se transforma en ganancia limpia.

En segundo lugar, poné a trabajar tu plata entre que cobrás y pagás tus costos. Y, por último, protegé tu capital de reinversión: separá un monto mensual e invertilo para evitar perder poder adquisitivo. 

 

En Reba tenés todo lo que necesitás para manejar tu plata desde un solo lugar: cobrás, pagás, invertís y poné a rendir tus pesos, todo desde tu celular.

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